Tal y como se prevía, un bloque de hielo de casi seis mil kilómetros cuadrados de la Plataforma Larsen C en la Antártida se desprendió y podría crear uno de los iceberg de mayores dimensiones conocido en los últimos decenios.
De acuerdo con imágenes de un satélite estadunidense, la ruptura se concretó como era esperado por los especialistas desde 2014, cuando ya presentaba fisuras, y habían seguido el desarrollo durante más de una década.
Corrientes y vientos podrían eventualmente empujar el bloque de hielo al norte de la Antártida, donde podría convertirse en un peligro para el transporte marítimo.
Un sensor infrarrojo del satélite Aqua de la agencia espacial estadunidense divisó agua en la fisura del iceberg este miércoles.












