Al menos 30 periodistas fueron asesinados en el ejercicio de su profesión, dio a conocer el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ, en sus siglas en inglés), al precisar que 21 de ellos fue en represalia a sus coberturas; asimismo, reiteró que México y Afganistán son los países a la cabeza en víctimas de esa profesión
El director ejecutivo del CPJ, Joel Simon, precisó que “México ha sido por mucho tiempo el país más peligroso para los periodistas en el hemisferio occidental” y añade que en 2020 fueron asesinados al menos cinco periodistas, cuatro de ellos por represalias.
El Comité lamentó que el asesinato de periodistas se haya duplicado en el último año, pues cabe recordar que en el 2019 fue el año con menos periodistas muertos desde el 2000.
En ese sentido, considera que esta escalada representa un fracaso de la comunidad internacional para enfrentar la lacra de la impunidad.
“Los periodistas que cubren México trabajan en un entorno de narcotraficantes violentos y de corrupción arraigada y el presidente Andrés Manuel López Obrador no ha mostrado voluntad política para combatir la impunidad. Recientemente, un asesinato y una serie de amenazas a los medios de comunicación por parte de una presunta banda criminal han diezmado las informaciones en la ciudad de Iguala, en el estado de Guerrero”, agregó el comunicado del CPJ.
El informe da cuenta también de dos asesinatos en Honduras y otro en Paraguay, así como del fallecimiento de otro informador en Colombia durante una cobertura peligrosa.
Por otro lado, la organización informa de que 2020 ha sido el año en el que menos periodistas han muerto durante la cobertura de conflictos armados desde el año 2000.












