El gobierno de Japón se sumó a las condenas internacionales por el asesinato del periodista Jamal Khashoggi en el consulado de su país, Arabia Saudita, en Estambul, Turquía.
El secretario del gabinete japonés Yoshihide Suga dijo a la prensa que el hecho es “extremadamente lamentable” y Japón espera con fuerza el pronto descubrimiento de la verdad y una respuesta transparente.
Se trata de una reacción que contrasta con las fuertes condenas emitidas la víspera por los gobiernos de Alemania, Francia y Reino Unido, los cuales señalaron que nada puede justificar este asesinato.
La respuesta japonesa parece responder a su renuencia a una crítica abierta a Arabia Saudita, su más importante proveedor de crudo, señaló un despacho de la agencia Kyodo.
La víspera el canciller saudita reconoció que el periodista que había demandado la apertura del régimen de su país, fue asesinado en el consulado de la nación árabe en Estambul pero por personas ajenas al gobierno saudita.
Hubo una pelea a puños que se salió de control, había dicho el sábado el gobierno saudita y reveló que 18 personas ya estaban en arresto.











