Sedena desiste en construir nuevo aeropuerto en Tulum

La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) desistió de proseguir uno de los dos trámites ingresados ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para obtener la autorización de impacto ambiental del Aeropuerto Internacional de Tulum, en el municipio de Felipe Carrillo Puerto.

Mediante oficio 533-MCA-2022, fechado el 13 de septiembre de 2022, la Sedena presentó el desistimiento para continuar el Procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental (PEIA) para el proyecto denominado “Construcción de una Base Aérea Civil Militar y el Aeropuerto Internacional Felipe Carrillo Puerto”.

El Ejército buscaba la autorización de impacto ambiental y el cambio de uso del suelo en terrenos forestales, a través de un primer Documento Técnico Unificado (DTU) —que incluye un Estudio de Riesgo Ambiental (ERA)— que el general de brigada, Gustavo Ricardo Vallejo Suárez, ingresó el 23 de agosto ante la Semarnat.

Ese DTU fue elaborado por el Instituto de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Por razones no consignadas, la Sedena decidió no proseguir con ese primer trámite, identificado con el número de expediente 23QR2022V0047.

El capitán e ingeniero de construcción, Robinson Ismael Ramírez González, fue quien presentó el oficio de desistimiento en su calidad de responsable de Estudios Ambientales del proyecto.

Al presentar esa notificación, la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) dio por concluida la evaluación de ese primer trámite, iniciado el 7 de septiembre, lo cual le informó a la Sedena mediante el resolutivo SRA/ DGIRA/ DG- 05567-22, fechado el 27 de octubre y consultado por El Universal.

Pese a lo anterior, la evaluación del impacto ambiental del proyecto se mantiene a través de un segundo trámite iniciado por la Sedena el 15 de septiembre, bajo otro número de expediente: 23QR2022V0050

Ese trámite corresponde también a un Documento Técnico Unificado en materia de impacto ambiental y cambio de uso del suelo en terrenos forestales, cuya evaluación inició justo el jueves luego de integrado el expediente el 29 de septiembre.