La Comisión Nacional de Seguridad, dependiente de la Secretaría del Gobernación del Gobierno de la República, indica que la principal causa de mortalidad en accidentes viales corresponde a carreteras. El promedio en la red federal es de más 24 mil. La cifra estimada en daños materiales asciende a más 400 millones de pesos.
Ante esta realidad es que el año pasado se puso en operación el seguro obligatorio de responsabilidad civil para automóviles que transiten por carreteras federales. La iniciativa es para vehículos modelos 2011 y posteriores con un valor de facturación mayor a 186 mil pesos; y a partir de enero de 2015 los vehículos de 2008 en adelante; en 2016, modelos 2005 y subsecuentes; en 2017, a partir de modelos 2000 y en 2019 todos deberán contar con la póliza.
La medida proviene de la reforma a la Ley de Caminos, Puentes y Autotransporte Federal, aprobada en abril de 2013, por la que los propietarios de vehículos automotores deberán contar con un seguro de Responsabilidad Civil que cubra los daños ocasionados a terceros, ya sea en su persona o bienes a causa de un accidente vial en carretera. En su momento se destacó el propósisto de proteger al consumidor, por lo que se analizaron precios y coberturas. La Secretaría de Comunicaciones y Transportes publicó el decreto en mayo del año antepasado en el Diario Oficial de la Federación. En él se indica que todos los vehículos que transiten en vías, caminos y puentes federales deberán contar con un plan para daños a terceros que puedan ocasionar en bienes materiales y personas.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público y la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas diseñaron la póliza, y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes definió la fecha de inicio del seguro obligatorio. Cuando se anunció, se informó que a partir de octubre pasado del año pasado el seguro para automóviles ya no sería opcional, sino obligatorio para todos aquellos automovilistas que hicieran uso de vías federales. Incluso para los motociclistas.
La Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros indica qe los accidentes automovilísticos provocan al año pérdidas materiales mayores; además, ha destacado que tres de cada 100 personas fallecidas mueren por accidente de tránsito y 40 mil personas más que son víctimas de un percance quedan con discapacidad permanente. En este mismo escenario, en el que siete de cada diez autos no están asegurados, los propietarios en caso de siniestro deben enfrentar gastos de al menos 25 mil pesos.
Este programa, con apego a las reglas del juego, deberá beneficiar a todos. Al automovilista, ya que el tener una garantía evitará a su familia afectaciones económicas. Por otro lado, el Gobierno Federal tendría el beneficio inmediato de generar un ahorro anual de más de 120 millones de pesos en el Presupuesto de Egresos de la Federación, que se usan en cobertura de las consecuencias de accidentes viales cuando el responsable no cuenta con recursos. Y por supuesto, las aseguradoras, pues de acuerdo con sus propias estimaciones, suman 10 millones 600 mil automovilistas en el país que hasta el año antepasado carecían de protección.
Hay que hacer notar que los conductores que no cuenten con póliza de seguro deberán contratarla, aunque salgan a carretera sólo una vez al año, pues no cumplir con esta disposición podría traducirse en una multa de mil 300 a 2 más de mil 500 pesos.












