El presidente Barack Obama se convirtió en el primer mandatario estadounidense en visitar Cuba en 88 años, en un viaje que busca sellar con su presencia el histórico acercamiento entre los dos países.
Bajo una llovizna que golpeó a La Habana simultáneamente a su llegada al aeropuerto José Martí, Obama descendió con paraguas del Air Force One mientras cubría a su esposa Michelle y lanzaba un saludo al aire.
Sonriente y ante decenas de cámaras, el primer presidente afroamericano descendió de la escalerilla para ser recibido protocolariamente por el canciller cubano Bruno Rodríguez.
Caravana
Enseguida abordó la limusina presidencial conocida como “La Bestia” y se dirigió, en medio de una multitudinaria caravana de camionetas negras blindadas del Servicio Secreto, a su hotel en La Habana Vieja.
Por separado viajaron sus dos hijas adolescentes Sasha y Malia, quienes acompañaron a sus padres para aprovechar el feriado de Semana Santa en Estados Unidos.
Aunque la visita de Estado arranca formalmente hoy lunes, el presidente estadounidense realizó un recorrido por La Habana Vieja, que fue remozada con motivo de la visita presidencial.
Si la lluvia no cambia sus planes originales, el presidente visitará la Catedral de La Habana, donde será recibido por el cardenal Jaime Lucas Ortega y Alamino, una pieza clave en el rompecabezas del acercamiento entre Estados Unidos y Cuba.
El cardenal, su anfitrión en la Catedral, trabajó durante meses con sigilo -con la venia del papa Francisco- para acercar a los otrora enemigos de la Guerra Fría.
Hoy lunes Obama inicia formalmente su visita de Estado a Cuba con una ofrenda floral en el memorial de José Martí, y será objeto de una recepción de Estado en el Palacio Revolucionario por parte del presidente Raúl Castro.
Obama y Castro celebrarán después una reunión a puertas cerradas en el Palacio Revolucionario para examinar los temas pendientes en el proceso de normalización de relaciones entre los dos países.
Por la tarde Obama celebrará un encuentro con un grupo de emprendedores cubanos en la fábrica del arte, para acentuar la importancia del desarrollo del sector privado en la isla, y por la noche será invitado a una cena de Estado con el presidente Raúl Castro como anfitrión.
El próximo martes, desde el Gran Teatro Alicia Alonso de La Habana, el presidente Obama dirigirá un mensaje al pueblo cubano, que será transmitido en televisión nacional.
Más adelante realizará un encuentro sin precedentes con miembros de la sociedad civil de Cuba, un grupo seleccionado por la Casa Blanca, para discutir la situación de los derechos humanos y las libertades políticas en la isla.
“¿Qué bolá Cuba?”: Obama
“¿Qué bolá Cuba?”, fue el primer saludo expresado por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a su llegada a La Habana en su histórica visita a esa nación caribeña con el propósito de fortalecer las relaciones bilaterales.
“¿Que bolá Cuba? Acabo de llegar, deseando conocer y escuchar directamente al pueblo cubano”, escribió el mandatario estadounidense en su cuenta oficial en la red social de Twitter minutos después de llegar a esa capital.
El Air Force One, en el que se trasladó al jefe de la Casa Blanca y su comitiva, aterrizó en el aeropuerto internacional José Martí a las 16:19 horas locales (20:19 GMT).
Minutos después, Obama bajó del avión presidencial junto con su esposa Michelle Obama y sus dos hijas. La ligera lluvia que cae esta tarde obligó al jefe de la Casa Blanca a utilizar un paraguas para proteger a su esposa.
El canciller cubano Bruno Rodríguez fue el encargado de darle la bienvenida al mandatario, quien casi de inmediato abordó el vehículo oficial conocido como “La Bestia”.












