El Grupo Parlamentario del PRI en el Senado pidió a las secretarías de Agricultura y Desarrollo Rural y de Economía, un informe sobre las estrategias que se implementarán para evitar que la prohibición del maíz amarillo transgénico para consumo humano provoque desajustes en el mercado y aumentos en el precio de la tortilla, en perjuicio de las familias mexicanas.
Los senadores solicitaron a estas dependencias, así como a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), un reporte respecto a los estudios que presentará México durante las consultas formales promovidas por Estados Unidos y Canadá sobre las restricciones a las importaciones agrícolas genéticamente modificadas, para demostrar que los productos transgénicos son dañinos a la salud humana.
En un punto de acuerdo, recordaron que el pasado 13 de febrero se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto por el que se establecen diversas acciones en materia de glifosato y maíz genéticamente modificado.
Dicho documento tiene el propósito de revocar y no otorgar más autorizaciones para el uso de este tipo de maíz para consumo humano, así como la eliminación del fertilizante glifosato para la producción masiva de este alimento transgénico, por ser considerado como potencialmente cancerígeno.
Lo anterior, explicaron los legisladores priistas, generó que el pasado 6 de marzo la representación comercial estadunidenses solicitara al comité del T-MEC consultas técnicas contra México, sobre las medidas sanitarias y fitosanitarias incluidas en el tratado comercial.











