"México, DF * El Universal. El Senado reculó de última hora y canceló cambios -a propuesta del PRI- que ya había aprobado en la Ley Antiobesidad, y que la hacían más severa al prohibir la venta de alimentos y bebidas chatarra, así como su publicidad en escuelas y centros deportivos. Así, en unos minutos, lo que se aproximaba a ser una reforma con ""dientes"" para contrarrestar este problema de salud pública, se transformó en un dictamen frustrado, pues el Pleno acordó regresar los polémicos artículos a comisiones, donde podrían quedar congelados.
El PRI, a través de Francisco Arroyo Vieyra, argumentó ante el Pleno que los cambios generaban contradicciones (antinomias) en el dictamen.
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