La Secretaría de Educación Pública y los gobiernos de Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas, en coordinación con la Policía Federal, establecieron la estrategia logística y de seguridad para garantizar el derecho a la evaluación a los maestros de esas entidades, se informó este jueves.
Hace una semanas, el secretario de Educación y los gobernadores de Oaxaca, Chiapas, y Michoacán, habían establecido que se debe ganrantizar el derecho de los docentes a realizar exámenes, por lo que han determinado las condiciones necesarias.
Se informó que durante una reunion de los gobernadores y funcionarios de la Secretaría encabezada por su titular, se analizaron las estrategias para asegurar la realización del trámite de ley que se cumplirán en todo el país.
Por su parte, los secretarios de Educación de los estados acordaron la creación de un frente común por la reforma educativa. Manifestaron su reconocimiento a los procesos de evaluación realizados y los que están por efectuarse, en especial a quienes los diseñan, apoyan y participan en ellos.
Por su parte, como gremio, es un camino largo el que espera a los docentes, además del que han recorrido de 1933 a la fecha. La transformación y el desarrollo es ley natural que atañe a las sociedades y a sus organizaciones. En el futuro se ve un magisterio más consciente, con mayor compromiso ante la sociedad a la que se debe, con una organización sindical transparente y democrática. También, preocupada por el cumplimiento de objetivos previamente trazados por el interés superior de la nación.
Se ve en el futuro una organización gremial que cumple los objetivos de defensa legítima de los derechos de los trabajadores de la educación, con el mismo empeño que reivindica los derechos de los niños y de la sociedad en general.
En 1930, en el México posrevolucionario, el país hizo un enorme esfuerzo al continuar la integración de un ejército de educadores. Eran miles de docentes en las comunidades rurales y en las ciudades. Si había que continuar la jornada de trabajo en la tarde, lo hacían, con la mayor dedicación. La vocación de esos hombres y mujeres de cuyos hechos hay registro en innumerables escritos y análisis sobre la educación en el país, es una virtud que hasta hoy se recuerda.
Unos años después, una estrategia de organización llevaría a agruparlos en diversas estructuras gremiales sin que eso influyera en demérito de su desempeño. Ensayaron varias denominaciones y formas de asociación hasta llegar a lo que es el actual sindicato que los aglutina.
Sin embargo, en la búsqueda de representación y la defensa de sus derechos se privilegió la persecución del poder y el control de los recursos sin la más mínima transparencia sobre su manejo, sin afán democrático alguno.
Pero en el futuro no muy lejano se ve esa aspiración y muchas otras, como un realidad que ayudará tanto al gremio como al desempeño de la importante función que realizan día a día. Un sindicato que mantenga constante diálogo cercano y respetuoso, sin confundir roles, porque su función es defender y velar por los derechos de sus agremiados y el de la Secretaría es fortalecer y concretar la tarea educativa.
El acompañamiento que lo anterior deben tener por parte de los padres de familia es una concurrencia respetuosa del trabajo del docente en el aula.












