El fenómeno meteorológico de mar de fondo afectó durante 2015 a varios estados del país, sin embargo, sus mayores repercusiones se registraron en Guerrero y Oaxaca.
En Guerrero, dejó daños en nueve municipios costeros, a pesar de que la Secretaría de Protección Civil estatal emitió durante este año más de cinco alertas por dicho fenómeno, que causó olas hasta los 10 metros de altura y tres personas fallecidas.
Los momentos más críticos por este movimiento de olas, se registraron del 2 al 4 de mayo, ya que el alto oleaje provocó daños a restaurantes, destruyó e inundó viviendas, dejó varados a turistas y derribó enramadas, por lo que el Ejército Mexicano aplicó el Plan DN-III y se habilitaron albergues.
Los municipios afectados fueron Acapulco, Coyuca de Benítez, San Jerónimo, Tecpan de Galeana, Petatlán, la Unión y Zihuatanejo de Azueta, pertenecientes a la Costa Grande del estado, mientras que Copala, Marquelia y Cuajinicuilapa, en la región de Costa Chica.
La Secretaría de Protección Civil implementó las medidas necesarias de prevención, entregó cobertores, despensas y colchonetas, además de que la Secretaría de Salud estatal instaló un cerco sanitario próximo a los albergues, para evitar algún brote epidemiológico.
El Consejo Estatal de Protección Civil estatal solicitó a la Secretaría de Gobernación la declaratoria de emergencia para los nuevo municipios de Guerrero que fueron afectados el fenómeno.
La dependencia declaró emergencia para Coyuca de Benítez, Tecpan de Galeana, Benito Juárez y Acapulco, debido al alto oleaje ocurrido del 2 al 4 de mayo en el litoral guerrerense.











