Con calma y sin aglomeraciones comenzó a llegar la gente a la catedral en Toluca, en el Estado de México. Su objetivo es colocarse la ceniza y evitar llevarla a casa, pues la “tradición” es recibirla del sacerdote y orar en la iglesia. Aunque este Miércoles de Ceniza fue distinto, pues la imposición fue en la cabeza y para los feligreses fue una buena alternativa.
Pese a que la Arquidiócesis de Toluca pidió a las personas a recoger una bolsa con ceniza para ponerla en casa y ver a través de las redes sociales la homilía, la gente decidió asistir, esperar, no generar filas y evitaron ir en familia.
A la catedral sólo ingresó el 30 % de la capacidad, los espacios que se podían usar estaban marcados y los que debían ser respetados tenían una cinta de “peligro” amarilla.
Las misas iniciaron puntualmente a las 09:00 y a las 12:00, la mayoría de los asistentes son adultos de entre 40 y 60 años, y apenas si se observaron niños, pero casi todos fueron solos.











