Síndrome Blanco, la amenaza del Arrecife

A 22 años de firmados los acuerdos para la conservación del Sistema Arrecifal Mesoamericano (SAM), considerado la segunda barrera coralina más grande del mundo, la porción mexicana del macizo arrecifal enfrenta una de sus mayores amenazas históricas: “El síndrome blanco del coral”, que mata aceleradamente a estos importantes organismos, al destruir su tejido vivo y dejar sólo un esqueleto muerto.

El Síndrome, relativamente nuevo, no es provocado por un factor único, sino por la suma de actividades que inciden en el deterioro de la calidad del agua costera, de acuerdo a las consideraciones preliminares de las y los investigadores que estudian y documentan el fenómeno.

Deficiencias

Entre esas actividades, enlistan las malas prácticas turísticas, el mal funcionamiento de las plantas de tratamiento de agua o su ausencia, la carencia de drenaje suficiente y eficiente, la violación del marco ambiental, la tala y relleno de manglares -que filtran la contaminación del agua- y la marea marrón provocada por el recale masivo de sargazo y su descomposición en las costas, que favorece al aumento de nutrientes y disminuye el paso de luz.

En el Caribe Mexicano, la epidemia ha matado, en seis meses, al 30 por ciento de los corales de las especies altamente afectadas.

Ese porcentaje es equivalente a la mortandad registrada -por otras causas- durante los últimos 40 años en esta región, informó el investigador de la unidad académica de Ecología y Conservación de Arrecifes de Coral, del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Unidad Puerto Morelos, Lorenzo Álvarez Filip.