Sistema de pensiones en Europa, insuficiente

A pesar de la diversidad de los modelos existentes, los sistemas de pensiones de los países de la Unión Europea (UE) enfrentan un reto compartido: el envejecimiento de la población y la viabilidad de las prestaciones a mediano y largo plazo.

De ahí que estén en constante revisión para tratar de anticiparse ante los cambios demográficos y socioeconómicos que enfrentan los Estados miembros. Particularmente preocupa la presión generada por el aumento de la edad media de la población, el descenso de la tasa de fertilidad, la reducción de la población en edad de trabajar y un crecimiento demográfico que no se ve compensado por la migración.

Debido a que es un tema de competencia nacional, en la UE no hay un sistema único. Cada modelo de pensión es específico y suelen diferir en la duración, el nivel de contribución, las fuentes de financiamiento, el alcance de los destinatarios, el nivel de pagos que reciben los beneficiarios y la sostenibilidad de las arcas de donde salen los dineros, los planes de pensiones públicos se dividen en cinco grandes tipos.