Un sistema de tormentas que azotó el sureste de Estados Unidos la noche del sábado y la mañana de ayer domingo generó advertencias de tornado en Mississippi y Luisiana antes de dirigirse a partes de Georgia y Florida, cuando la población del noreste del país por fin empezaba a tener un respiro tras semanas de temperaturas amargamente frías.
Algunas de las mayores tormentas en el sur del país se registraron cerca de Lake Charles, Luisiana, donde los fuertes vientos de una tormenta eléctrica volcaron un remolque para caballos y una carroza de Mardi Gras, dañaron una pasarela de embarque de un aeropuerto y arrojaron el toldo metálico de una casa contra líneas eléctricas. Los daños fueron documentados por empleados del Servicio Meteorológico Nacional que inspeccionaron la zona.
El servicio meteorológico informó que postes de electricidad se partieron y cayeron cerca de las localidades de Jena, Cheneyville y Donaldsonville, en Luisiana.
No se registraron muertes ni lesiones graves, pero los reportes de daños llegaron al tiempo que el sistema de tormentas continuaba su trayectoria hacia partes del sur de Georgia y el Panhandle de Florida, que estaban bajo vigilancia de tornado el domingo.
Cortes de electricidad
Las tormentas del fin de semana provocaron algunos cortes de electricidad en el sur, pero no se acercaron a la enorme cantidad de cortes causados por las tormentas de hielo a finales del mes pasado en el norte de Mississippi y Nashville, Tennessee.
En otras partes de Estados Unidos, algunas zonas de California se preparaban para chubascos, tormentas eléctricas y nevadas. Jacob Spender, meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional en Sacramento, indicó que un sistema de tormentas estaba entrando a California el domingo y a lo largo de la semana.












