En un lapso de 24 horas, 13 personas murieron por sobredosis de drogas ilícitas en la provincia de Columbia Británica, en el oeste de Canadá, lo que muestra un empeoramiento en la crisis de abuso de estupefacientes.
Del total de los decesos, nueve tuvieron lugar en Vancouver y el resto en un distrito aledaño, lo que disparó la alerta en el gobierno, ya que en lo que va del año la ciudad había registrado un promedio de casi 15 muertes por sobredosis cada mes.
El alcalde de Vancouver, Gregor Robertson, y otros funcionarios competentes en el tema emitieron una llamada urgente para más opciones de tratamiento que permitan hacer frente a un problema que “está cobrando vidas a un ritmo alarmante”.
“Necesitamos una estrategia a largo plazo para ayudar a las personas en crisis”, destacó el jefe de la Policía, Adam Palmer, en una conferencia de prensa conjunta en Vancouver.
De acuerdo con estadísticas oficiales, tan solo en noviembre pasado unas 35 personas perdieron la vida por sobredosis en Vancouver.











