El senador Eduardo Ramírez Aguilar pidió que autoridades federales revisen y, en su caso, intervengan por daños y perjuicios en contra de la Compañía Mexicana de Aviación y sus extrabajadores, por la disposición y usufructo de los activos del Centro de Capacitación Alas de América, de Servicios de Apoyo en Tierra y de Aeromexpress por Grupo Aeroméxico.
Recordó que en enero pasado, el Juzgado 63 del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México dictó una serie de medidas cautelares relevantes, con las que se corrobora que Aeroméxico se ha aprovechado indebidamente de bienes y derechos, por lo que presentó un punto de acuerdo.
En agosto de 2010, la empresa suspendió sus operaciones, y en septiembre de ese mismo año fue declarada en concurso mercantil.
Desde entonces, más de ocho mil empleados sindicalizados y de confianza de la empresa continúan gestionando sus cobros, liquidaciones y acusan que de sus activos sólo han recibido el producto de la venta de ocho aviones y dos motores, en diciembre de este año.
Además, dijo, las agrupaciones sindicales y empleados de confianza han denunciado malversación y desvío de activos por el grupo Aeroméxico, el cual, dispuso de los activos de las empresas que operaban conjuntamente con Mexicana de Aviación: Centro de Capacitación Alas De América (Cecam), Servicios de Apoyo en Tierra, S. A. de C.V., Aeromexpress, S.A. de C.V.
El 17 de diciembre de 2010, subrayó, Aeroméxico simuló adquirir de Compañía Mexicana de Aviación, 50 por ciento de las acciones del Cecam, en un peso por acción, aun cuando el Centro no tenía deuda financiera, y poseía activos por más de 20 millones de dólares entre instalaciones y seis simuladores de vuelo, además que generaba ingresos de casi 200 millones de pesos anuales.











