A finales del año pasado, el Gobierno de los Estados Unidos reforzó su ofensiva mediante recompensas de cinco millones de dólares para dar con “Los Chapitos”, grupo que fue señalado de estar detrás de la balacera en Topilejo, pero solo uno de ellos está en la lista de los 10 fugitivos más buscados por la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés).
Se trata de Jesús Alfredo Guzmán Salazar, alias “Alfredillo”, quien en septiembre de 2018 fue incluido en los 10 criminales más buscados, entre los que se encuentran figuras importantes del narcotráfico en México como Rafael Caro Quinto; Ismael Zambada García, “el Mayo”; y el michoacano Nemesio Oseguera Cervantes, “el Mencho”.
Guzmán Salazar, considerado uno de los principales dirigentes del Cártel de Sinaloa y un elemento “clave” de ese grupo del narcotráfico, es requerido por una corte de distrito para el Distrito Norte del estado de Illinois, por los delitos de conspiración por posesión e intento de distribuir sustancias controladas, así como por conspirar para importar y exportar sustancias controladas para su distribución en los Estados Unidos.
Las investigaciones realizadas por la DEA, señalan que “Alfredillo” coordinó para el Cártel de Sinaloa los envíos de cocaína, marihuana y heroína a los Estados Unidos entre 2004 y 2005, por lo que cuenta con una orden de aprehensión girada en 2009.











