Tras darse a conocer la lista de los finalistas para ocupar la rectoría de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), son tres las mujeres que aspiran a convertirse en la primera rectora
Laura Susana Acosta Torres
Laura Susana Acosta Torres, de 44 años de edad, es directora de la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES), Unidad León. En una plática con EL UNIVERSAL realizada hace unas semanas, la cirujana dentista y doctora en Ciencias señaló que uno de los principales motivos que la llevaron a participar en el proceso de sucesión de la rectoría fue el conocimiento que tiene sobre la Universidad.
“He transitado por esta Universidad desde ser alumna en licenciatura, en posgrado, estudiando una estancia postdoctoral, estando en un centro de investigación, posteriormente siendo profesora de asignatura y desde hace seis años siendo directora de un campus de la UNAM en León. Y eso me ha dado una experiencia importante en todos los sentidos y me motiva a querer permear las buenas prácticas y los logros que hemos tenido”, comentó.
Guadalupe Valencia García
Es coordinadora de Humanidades de la UNAM y está consciente de las campañas políticas que se avecinan con miras a las elecciones federales de 2024, pero dice que la UNAM no debe convertirse en una palestra política.
De 65 años de edad, 40 de los cuales los ha dedicado a esa institución educativa, externa a EL UNIVERSAL que no solo disfruta de leer poesía, divulgación científica, nadar y de cocinar en sus ratos libres sino también tejer sueños e ilusiones.
Patricia Dávila Aranda
Secretaria de Desarrollo Institucional de la máxima casa de estudios, expresó a este diario que quiere ser una rectora de a pie para escuchar de viva voz a la comunidad universitaria.
“Yo fui una directora (de la Facultad de estudios Superiores, campus Iztacala) de a pie y quiero ser una rectora de a pie, acercándome a la gente, caminando. Ando de tenis, porque siempre ando de un lado para otro y yo creo que la mejor manera es acercarse a las muchachas, a los muchachos, a todo mundo, hablar con ellos y tratarlos. Esa soy yo, una persona muy sencilla, no tengo un nombre rimbombante ni nada. Soy una persona que tiene muchos años trabajando, lo hago desde los 15 años”, dijo.
Dávila Aranda tiene 68 años de edad, 37 de los cuales los ha dedicado a la Universidad, a la que asegura amar y tener mucho que aportar todavía. Se define como una persona de carácter fuerte, “pero fomento el diálogo, voy para adelante y trato de resolver problemas, no solo firmar papeles y ganar más”.












