La detección de un caso sospechoso de fiebre aftosa en ganado de Sonora, que provocó el viernes la suspensión temporal de las exportaciones hacia Estados Unidos, encendió las alertas en el sector pecuario por tratarse de una enfermedad que México erradicó hace más de siete décadas.
La Unión Ganadera Regional de Sonora (UGRS) informó este 16 de octubre que durante una inspección fue localizado un animal con una lesión cuyos síntomas podrían corresponder a fiebre aftosa, por lo que especialistas de la Comisión México-Estados Unidos para la Prevención de la Fiebre Aftosa y otras Enfermedades Exóticas de los Animales (CPA) tomaron muestras para su análisis en un laboratorio del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), en la Ciudad de México.
Hasta ahora no existe confirmación de fiebre aftosa en Sonora. La propia UGRS explicó que las lesiones también podrían corresponder a estomatitis vesicular y que será el análisis de laboratorio el que determine el diagnóstico.
La aparición de una sospecha cobra relevancia debido a los antecedentes de esta enfermedad en México. Registros oficiales señalan que el virus ingresó al país en 1946 y provocó una emergencia sanitaria que obligó al sacrificio de más de un millón de animales y a la aplicación de alrededor de 60 millones de dosis de vacunas.












