La aparición de las armas nucleares ha generado una carrera armamentista que ha marcado las relaciones internacionales desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, coincidieron especialistas.
La cancillería realizó, en coordinación con el Organismo para la Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina (Opanal), un panel para recordar el 70 aniversario de la primera detonación de un arma atómica y el inicio de la era nuclear.
De acuerdo con un comunicado de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), en el acto encabezado por el subsecretario para América del Norte, Sergio Alcocer, los participantes destacaron que la proliferación nuclear no ha cesado.
Pese a reducciones importantes en los arsenales de las dos superpotencias, advirtieron también, el peligro de acabar con toda forma de vida sobre la Tierra es real, ya sea por una detonación deliberada o accidental.
Alcocer Martínez de Castro ratificó la histórica posición mexicana en el sentido de que la continuación de ensayos nucleares solo genera un ambiente de carrera armamentista, que conlleva el riesgo de mayor proliferación nuclear y la alarmante posibilidad de recurrir nuevamente al uso de estas armas.
A nombre del Gobierno de México, el subsecretario para América del Norte hizo un nuevo llamado a la comunidad internacional a deplorar y condenar cualquier empleo de armas nucleares por cualquier país.
Reiteró la necesidad de tener presentes las consecuencias humanitarias y los efectos perjudiciales para el ser humano y el ambiente, así como el efecto negativo en el desarrollo que tienen las detonaciones nucleares, razones que consideró suficientes para que esos artefactos sean prohibidos y eliminados totalmente.












