STPS

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La Secretaría del Trabajo y Previsión Social recién ha dado a conocer que en lo que va de esta administración se ha atendido a más de 283 mil buscadores de empleo y ya fueron colocadas más de 125 mil personas, de las cuales 33 mil tienen alguna discapacidad y 92 mil son adultos mayores. Ambos sectores, parte sensible en el tema empleo a los que cuando se les ve en el desempeño, por lo general es en condiciones precarias.

De acuerdo con el Programa Nacional para el Desarrollo y la Inclusión de las Personas con Discapacidad 2014-2018, en el país, de cada 100 adultos mayores 31 reportan discapacidad, seis de cada 100 adultos también.

En el país existen 31.5 millones de hogares, de los que 6.1 millones reportan al menos una persona con discapacidad; es decir, en 19 de cada 100 hogares vive una persona que presenta alguna dificultad.

En 2012, 6.6 por ciento de la población mexicana dijo tener una discapacidad, en su mayoría individuos adultos mayores, con 51.4 por ciento, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

Según datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2012, dicho porcentaje de la población del país presentó dificultad (discapacidad) para realizar al menos una de las actividades como: caminar, ver, escuchar, hablar o comunicarse, poner atención o aprender, atender el cuidado personal y mental.

En el primer semestre de este año 2015, indica la Secretaría del Trabajo, recibieron atención 16 mil 911 personas con discapacidad, de las cuales seis mil 774 ya tienen un empleo. Mismo caso de 40 mil 918 adultos mayores, de los cuales 16 mil 916 ya cuentan con un empleo formal.

Según indica la dependencia del Gobierno federal, este objetivo avanza mediante el fortalecimiento y difusión de los beneficios e incentivos fiscales con los que cuentan las empresas que contratan personas con discapacidad, ya que podrán deducir el Impuesto Sobre la Renta, entre otros estímulos.

Es decir, los centros de trabajo que contraten personas invidentes, con discapacidad motriz, mental, auditiva y de lenguaje en 80 por ciento o más de la capacidad normal, podrán deducir 100 por ciento del Impuesto Sobre la Renta retenido de estos trabajadores.

Los beneficios fiscales procederán cuando el empleador asegure a sus trabajadores, es decir, que pague las contribuciones al Instituto Mexicano del Seguro Social y obtenga el certificado de discapacidad de las personas contratadas.

El Instituto Nacional de Estadística muestra que las principales causas de discapacidad entre el total que se reporta son la enfermedad, con 38.5 por ciento, seguida de la edad avanzada, con 31 por ciento, el nacimiento, con 15 por ciento y los accidentes, con 12 por ciento. Los porcentajes son relativamente similares para hombres y mujeres; aunque los varones reportan porcentajes más altos por accidente, con 15.3 por ciento y nacimiento, con 18.2 por ciento y, las mujeres en edad avanzada, con 35.6 por ciento y enfermedad, con 39.6 por ciento.

En los adultos y adultos mayores la enfermedad y la edad es el factor preponderante. En los adultos mayores, 50.9 por ciento de las discapacidades tienen origen en la edad avanzada. El Instituto detalla que los problemas para caminar son el tipo de discapacidad de mayor número, luego las dificultades para ver, oír, hablar o comunicarse, mental, atender el cuidado personal, y, finalmente, poner atención, y la distribución es relativamente similar entre hombres y mujeres.

Sensibilizar a la opinión pública respecto a la integración laboral de las personas con limitaciones para llevar a cabo ciertas actividades, es sin duda positivo, pero el referente no se halla en las cifras, sino en una política de Estado que se consolida y llega al sector privado estimulada con beneficios para todos.