Al menos 18 personas han muerto por los fuertes tornados que han azotado en las últimas horas el medio oeste y sur de Estados Unidos, dejando a miles de personas sin electricidad y provocando el colapso del tejado de un teatro, donde aproximadamente 260 personas asistían a un concierto de heavy metal.
El número exacto de fallecidos se desconoce y podría aumentar en las próximas horas a medida que los servicios de emergencia de los estados más afectados recorren las calles para evaluar los daños y encontrar sobrevivientes.
Hasta ahora, las autoridades locales han confirmado la muerte de siete personas en Tennessee, cinco en Arkansas, tres en Indiana, una en Alabama, otra en Illinois y un fallecido más en Mississippi.
Ante el devastador impacto de los tornados, el presidente de EE. UU., Joe Biden, ha hablado por teléfono con la administradora de la Agencia Federal para la Gestión de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés), Deanne Criswell, quien está coordinando la respuesta federal al desastre.
La gobernadora de Arkansas ha movilizado a 100 miembros del cuerpo de reservistas de la Guardia Nacional para responder al desastre y ha declarado el estado de emergencia con el fin de poner los recursos del estado al servicio de las labores de búsqueda.
En Little Rock, la capital de Arkansas, aproximadamente dos mil viviendas se han visto dañadas por los tornados y al menos 30 personas han sido hospitalizadas, según el alcalde Frank Scott Jr.
En el norte de Illinois los tornados dejaron una escena de “caos absoluto”, en palabras del jefe de policía de Belvidere Shane Woody, según recoge el Chicago Tribune.












