En una década, los suicidios se han incrementado 48 % en México. En 2011 se registraron cinco mil 718 casos, cifra que se elevó a ocho mil 447 en 2021 en todo el país, de acuerdo con el informe Defunciones por suicidio por entidad federativa y causa según sexo, del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
En 2011, del total de personas que recurrieron al suicidio, cuatro mil 621 eran hombres, mil 95 mujeres y dos víctimas no identificadas.
En 2021 fueron seis mil 863 hombres, mil 570 mujeres y 14 personas no identificadas.
El Inegi reveló que de los cinco mil 718 suicidios ocurridos en 2011, el ahorcamiento, estrangulamiento o sofocación fue la forma que más se utilizó, con cuatro mil 406 casos; le siguieron disparo con arma de fuego, 595; envenenamiento, 523, y otras causas, 194.
El año pasado, de los ocho mil 447 suicidios, el ahorcamiento, estrangulamiento o sofocación sumó siete mil 194 casos; disparo con arma de fuego, 516; envenenamiento, 444, y otras causas, 293.
Como parte del Día Mundial para la Prevención del Suicidio (10 de septiembre), Diana Iris Tejadilla Orozco, secretaria técnica del Consejo Nacional de Salud Mental, detalló que según datos del Inegi de 2021, la tasa de suicidio en México es de 6.6 por cada 100 mil habitantes, números que se han incrementado a lo largo de los años.
La especialista resaltó que entre las personas que más cometen suicidio son los hombres y las que más lo intentan son mujeres.
“En las estadísticas tenemos que más hombres que mujeres son los que cometen el suicidio, sin embargo, hay más mujeres que hacen el intento pero no lo logran. Es necesario saber que los hombres de entre 18 a 29 años son los más afectados”, comentó.
Tejadilla Orozco explicó que el suicidio es un fenómeno complejo, un conjunto de factores de riesgo que una persona con cierta problemática y ante la falta de elementos protectores para enfrentar el estrés no encuentra otra solución, por ello decide quitarse la vida, “porque está sintiendo un dolor inmenso que no puede controlar y no puede salir de eso; las vías del dolor son las mismas para el dolor físico como mental”.
Detalló que hay diferentes señales de alerta, como cambios radicales en el apetito, no comer o hacerlo en demasía, problemas de sueño, ánimo decaído o cambios radicales del mismo, vivir violencia, perder a alguien o un familiar, así como perder a un familiar que haya realizado un suicidio. También, juntarse con personas con esas tendencias, así como el consumo de sustancias legales o ilegales.












