México, D.F. * El Universal. La Suprema Corte de Justicia de la Nación retomó el caso de un acusado de participar en la masacre de Acteal, Chiapas, en 1997, quien demanda se le decrete la inocencia en estos actos.
La primera sala del alto tribunal decidió reabrir el caso, toda vez que en ocasiones anteriores ya había determinado que algunas pruebas que se presentaron contra el acusado eran ilegales.
No obstante, un Juez de un tribunal confirmó una sentencia de 35 años de prisión contra el quejoso, por lo que la Corte decidió volver a revisar la sentencia para conocer las pruebas motivo de esta pena.
El incidente de reconocimiento de inocencia lo promovió una persona a quien se le dictó la pena de prisión por los delitos de homicidio, lesiones calificadas y portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército, durante los hechos ocurridos el 22 de diciembre del mencionado año en la comunidad que se ubica en el municipio de Chenalhó.
En una primera ocasión, la Corte resolvió que las pruebas aprobadas por el Ministerio Público, conformadas por la declaración de diversos testigos, así como varias fotografías se habían obtenido de manera ilegal, lo que le comunicó al Juez de la causa.
No obstante el Juzgado le impuso 35 años de prisión por los delitos mencionados, lo que el acusado impugnó ante un tribunal, mismo que ratificó la sentencia. Por ello, la primera sala estimó que cumple con los requisitos de importancia y trascendencia debido a que el caso ha sido considerado por diversos sectores de la sociedad como un delito de lesa humanidad.











