Suspensión provisional para el Tren Maya

Suspensión provisional para el Tren Maya

El director general del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), Rogelio Jiménez Pons, admitió que el Juzgado de Distrito radicado en Campeche concedió una suspensión provisional para frenar actos tendientes a la ejecución del megaproyecto Tren Maya, pero reiteró que no han sido notificados.

En entrevista aseguró que una vez que se cumpla con esa formalidad legal, acatarán lo que dicte el acuerdo correspondiente, en tanto se resuelve el juicio de amparo iniciado por miembros de comunidades de Calakmul e Xpuhil, que forman parte del Consejo Regional Indígena y Popular de Xpujil (CRIPX).

A pregunta expresa, reconoció que contaba con información parcial sobre la negativa a la suspensión de la Consulta Indígena, pero posteriormente fue informado que se concedió la suspensión en lo concerniente a la ejecución del proyecto.

Dijo que no se actuará al margen de la ley, pero se defenderá el proyecto, pues “nos asiste la razón”.

El funcionario federal cuestionó que la postura de uno o más miembros de las comunidades indígenas frene la decisión de la mayoría de esas mismas localidades, que respaldan el megaproyecto de reordenamiento territorial, Tren Maya, consistente en mil 460 kilómetros de vías férreas, con 18 estaciones y 12 paraderos propuestos.

La ruta del tren abarca los estados de Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán, en donde se crearán nuevos centros de población.

“No estamos hablando de que sean ‘las comunidades indígenas’ las que se están amparando. Eso es importante aclararlo. Son un grupo de seis personas, inconformes, un grupo muy pequeño, que tienen todo el derecho a expresarse, que tienen nuestro respeto”.

De acuerdo con el “Análisis de Expresiones de las Peticiones, Intervenciones y Escritos de la Asamblea Consultiva de Xpujil”, sobre el Tren Maya, de 83 comunidades convocadas, acudieron representantes de 70, es decir, un 84.3 por ciento.

Acudieron 438 personas, de ellas, 125 autoridades indígenas, nueve observadores nacionales e internacionales; 57 funcionarios; tres medios de comunicación y 244 clasificado como “público en general”.

Un 49 por ciento de quienes se expresaron durante la asamblea no definió una postura, según la gráfica que acompaña al documento; el 48 por ciento se mostró a favor y el tres por ciento, en contra.

En el documento elaborado por el Fonatur, se lee que en el acta de la asamblea consultiva, se indica: “Hay un consenso generalizado que acepta la implementación del Programa de Desarrollo denominado Tren Maya, con excepción de la organización identificada como CRIPX, la cual fue la única que se expresó en contra y decidió no ser parte de ese consenso”.

De los escritos que se recibieron durante esa jornada, dos se pronunciaron en contra del proyecto, uno del CRIPX y otro por un particular, cuyo texto era el mismo.

Otros 29 escritos fueron positivos y 46, neutrales. Ninguna otra comunidad u organización presentó alguna postura escrita, en sentido negativo.

De las 27 intervenciones, 19 fueron favorables (70%); 7, neutrales (26%) y 1 negativa (4%), manifestada por el CRIPX.

“Es ahí donde te vuelvo a preguntar. ¿Hasta dónde es válido que una minoría pare el proceso en donde otros son mayoría? ¿De verdad estamos planteando algo tan malo, como para que salgan con esas resistencias? De ser así, ¿por qué encontramos tanto apoyo?”, cuestionó.