"México, DF * El Universal. Aquí las peleas inician diario a las 19:30 horas. Los jóvenes que estudian en el Instituto Tecnológico de Milpa Alta (ITMA) luchan por las lámparas de emergencia para tomar clases con algo de luz. Los estudiantes de las ingenierías en bioquímica, en alimentos, tampoco cuentan con el servicio de agua.
El ITMA tenía tres años y medio en funcionamiento con aulas prestadas hasta que hace cuatro meses los chicos ocuparon sus nuevas instalaciones, donde toman clases en penumbra. Ni el hecho de que el presidente Felipe Calderón inaugurara de manera oficial sus instalaciones, el 9 de marzo pasado, modificó sus circunstancias.
""Me da mucho gusto que en estos cuatro años el tecnológico de Milpa Alta se haya convertido en una opción educativa y de gran calidad para los jóvenes de esta delegación y zonas vecinas"", dijo el presidente en su discurso de inauguración.
Falso. Los estudiantes afirman no sentirse preparados para competir con otros profesionistas de la UNAM, IPN o de la UAM, mucho menos quieren medirse delante de extranjeros.
Los alumnos reconocen que su preparación vulnerable sí tiene que ver con la falta de servicios básicos como luz y agua, pero que esas dos carencias sólo son la punta del iceberg de muchas otras menos evidentes, pero dicen, de mayor impacto en su formación.
Los laboratorios fueron equipados apenas hace un mes con mesas, pero no tienen reactivos, ni gas, ni instrumentos necesarios para las prácticas, donde se han utilizado botellas de refrescos para emplearlos como matraces y gelatinas comerciales en vez de agar, sustancia que da consistencia a ciertos alimentos.
Otra de las deficiencias es que muchos de sus maestros carecen del perfil profesional para la materia que imparten. Desde el primer día de clases los docentes admiten: ""Voy a aprender con ustedes"".
Ya pasó un mes de la inauguración y aún no cuentan con la luz ni el agua.
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