Télam, la agencia estatal de noticias de Argentina, lleva más de un mes sin operaciones en sus 73 años de historia, después del despido de 357 trabajadores, medida que forma parte del amplio programa de recortes ordenado por el presidente Mauricio Macri.
El pasado 26 de junio, cientos de periodistas, fotógrafos, editores y productores comenzaron a recibir telegramas de despido, y liquidaciones en sus cuentas bancarias, o a descubrir que sus cuentas de la agencia habían sido bloqueadas.
El titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos, Hernán Lombardi, celebró la decisión, y aseguró que “el periodismo ganó”, con los despidos masivos y que en el gobierno era “campeón de la libertad de expresión”.
Lombardi y Rodolfo Pousá, director de Télam, denunciaron que los afectados hacían “periodismo militante” en favor de los pasados gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, lo que fue desmentido de inmediato por la trayectoria profesional de muchos de los periodistas acusados.
Otra justificación de los funcionarios fue que entre 2003 y 2015, es decir, en los 12 años de gobiernos kirchneristas, la agencia duplicó de 479 a 926 su plantilla de trabajadores.
Sin embargo, en lugar de anunciar con pesar una medida de esta magnitud, Pousá y Lombardi presumieron los despidos masivos y comenzaron una campaña de maltrato y difamación, lo que ya ha hecho el macrismo en otros casos con empleados públicos.
Los trabajadores, por su parte, comenzaron una campaña de resistencia, ocuparon de manera pacífica la redacción, interpusieron amparos judiciales para revertir los despidos y recibieron el apoyo de parte de la ciudadanía con múltiples actividades en la sede de la agencia informativa.
Escritores, periodistas, intelectuales, músicos, sindicalistas, docentes, políticos, exfuncionarios y organizaciones de derechos humanos se han solidarizado con la lucha de los trabajadores con múltiples actividades.
El conflicto impidió, por ejemplo, que Télam cubriera el Mundial de Rusia 2018, el histórico debate por la legalización del aborto que se realiza en el Senado, la crisis económica y las conferencias del presidente Macri.
De acuerdo con los trabajadores, en su primer mes sin operaciones Télam dejó de publicar 10 mil 302 cables, cuatro mil 650 fotos, mil 395 videos y 750 boletines de radio.
El 5 de julio pasado, miles de trabajadores de prensa marcharon del Obelisco al Centro Cultural Kirchner, en donde Lombardi tiene sus oficinas, para repudiar los despidos en Télam y la precarización en general que padece la prensa en el país sudamericano.
Además, Amnistía Internacional pidió un informe a Lombardi, Pousá y al jefe de Gabinete, Marcos Peña, para que expliquen las razones políticas, económicas y administrativas que justifican el despido del 40 por ciento de la planta.
La crisis de la agencia de noticias no tiene visos de una pronta resolución, ya que los funcionarios se niegan a entablar un diálogo con los trabajadores, quienes siguen organizando movilizaciones nacionales e internacionales para visibilizar el problema.












