Temporada

Temporada

Las organizaciones campesinas deben estar al pendiente de su entorno. La Comisión Nacional Forestal ha reiterado el llamado a evitar situaciones de riesgo, a cuidar los ecosistemas y contribuir en las medidas de mitigación del cambio climático. También ha solicitado a la Delegación en Chiapas de la Procuraduría General de la República brindar atención inmediata a las denuncias de ilícitos forestales por incendios.

Debido a algunos incidentes, hay preocupación en diversas regiones, por lo que se ha llamado a la ciudadanía para extremar medidas de prevención que eviten percances. Los puntos críticos en la temporada son las áreas boscosas en los meses de febrero, marzo, abril y mayo, principalmente por actividad humana como quemas agropecuarias, fogatas de paseantes y también causados por fumadores, entre otros.

El llamado a la sociedad, medios de comunicación y a los diversos órdenes de gobierno es para sumar esfuerzos y prevenir el daño al patrimonio natural del país. Aquellas comunidades rurales que requieran capacitación y entrenamiento pueden tener asesoría en las oficinas locales de la Comisión.

Como se sabe, la temporada de incendios forestales inició a mediados de enero y podría prolongarse al 30 de junio del mismo año. Sin embargo, ante siniestros como el de la comunidad Lázaro Cárdenas del municipio de Arriaga, de hace dos años, prevenir es la recomendación reiterativa. El saldo en esa ocasión fue de únicamente 60 hectáreas, diez de bosques de pino y 50 de pastizales. Pero la sumatoria era ascendente.

Otra vez se insiste en que en la Región Costa se ha advertido a los propietarios rurales que podrían incluso enfrentar sanción privativa de la libertad en caso de no cumplir con el cuidado del medio ambiente. La intención de las instituciones, es que el productor agropecuario que quema parcelas o potreros, lo haga de manera controlada para evitar que el fuego salga de control. El fuego en algunas regiones de Chiapas a veces surge con una breve exposición al sol y son grandes extensiones de vegetación en situación de vulnerabilidad.

En alguna temporada, por condiciones climatológicas, los primeros incendios han iniciado en diciembre y prolongado hasta la tercera semana de mayo. El estado se ha colocado en octavo lugar a nivel nacional con un registro de 421 incendios y una afectación en 20 mil 600 hectáreas.

La advertencia que han hecho las entidades responsables y las de procuración de justicia va dirigida a todas las comunidades rurales y con especial énfasis, a sitios que se ha distinguido por afectar cientos de hectáreas, viviendas y animales en repetidas ocasiones.

En los ejidos que se ha convertido en los años recientes en foco rojo en materia de incendios forestales será necesario mayor prevención, porque no es normal que cada año destaquen por falta de cuidado con el entorno.

Muchos municipios contribuyen anualmente a un deterioro grave que ha colocado a Chiapas, como ya se mencionó, en un octavo lugar en incidencia. Por esto es necesario apelar a la responsabilidad de todos, principalmente propietarios rurales, porque es necesario un mayor esfuerzo en el cuidado al medio ambiente.