Tendinitis, otra enfermedad por tecnología

Los mexicanos pasan conectados siete horas y 14 minutos al día, una hora y tres minutos más que el año anterior. Agencias
Los mexicanos pasan conectados siete horas y 14 minutos al día, una hora y tres minutos más que el año anterior. Agencias

A Claudia le diagnosticaron Tenosinovitis de Querbain hace algún tiempo. No fue por una lesión al practicar algún deporte o sufrir un accidente de trabajo en las manos, sino por el uso excesivo de los dispositivos electrónicos.

Su problema de salud fue detectado a tiempo y la utilización de una férula le permitió inmovilizar y reposar los dedos pulgares para reducir el dolor y la inflamación de los tendones, debido al estrés al que sometía las extremidades superiores por más de cuatro horas continuas frente a la computadora y el teléfono móvil.

Pero el caso de Claudia Gómez, de 33 años de edad, no es el único. El director de la Unidad de Medicina Física y Rehabilitación Siglo XXI del IMSS, Jaime Alfredo Castellanos Romero, comentó a Notimex que este padecimiento es frecuente en personas económicamente activas.

Quienes se dedican a la jardinería, estilismo, limpieza de metales y captura de datos en la computadora, por ejemplo, tienden a sufrir alguno de esos síntomas porque sus actividades demandan la fuerza y el movimiento repetitivo de los dedos pulgares.

Incluso, dijo, la afección perjudica a mamás y personas que tienen niños pequeños a su cargo. Esto porque levantan y cargan al bebé de manera constante y, en consecuencia, se genera mayor fricción.

Pero esos dedos son usados cada vez más para chatear, enviar correos electrónicos, postear, editar y subir fotos o jugar en consolas de sobremesa, tabletas electrónicas o teléfonos celulares.

El Estudio sobre Hábitos de los Usuarios de Internet en México 2016 reveló que los mexicanos pasan conectados siete horas y 14 minutos al día, una hora y tres minutos más que el año anterior.

Debido a esto, indicó, la Tenosinovitis de Querbain o Tendinitis es incluso más común en los adolescentes de entre 14 y 15 años de edad. “El abuso de esos aparatos está originando el problema de salud; es el único antecedente que tenemos en la historia clínica”, expuso.

El médico del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) señaló que el diagnóstico requiere primero indagar sobre las posibles causas del síndrome doloroso, y posteriormente mandar a hacer unas radiografías, para realizar un análisis completo de las manos y brazos.

De encontrar evidencias de lesiones, dijo, el paciente deberá alejarse de los dispositivos, tomar algún antinflamatorio y/o inmovilizar sus extremidades para recuperar las habilidades y enseguida retomar sus actividades.

En caso de que las molestias persistan, Castellanos Romero puntualizó que es necesario complementar el tratamiento con alguna terapia de rehabilitación: Hidroterapia, electroterapia o rayo láser.