La Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu) puso fin a un conflicto social de más de 56 años tras entregar escrituras y contraprestaciones a los propietarios del ejido Revolución, ubicado en el estado de Colima.
El subsecretario de Desarrollo Agrario de la Sedatu, Gustavo Cárdenas Monroy, afirmó que “estamos aquí poniendo fin a un conflicto agrario que tenía más de cinco décadas sin resolverse; con estas acciones brindamos certeza jurídica sobre la tenencia de la tierra y traemos justicia social a la gente del campo”.
Agregó que el presidente Enrique Peña Nieto ha dado la instrucción de que los servidores públicos pasen del escritorio al territorio y trabajen en coordinación con los tres niveles de gobierno para construir los acuerdos que la gente del campo requiere para elevar su calidad de vida.
Por su parte, José Ignacio Peralta, gobernador de Colima, afirmó que hoy gracias a la voluntad del Ejecutivo federal se concluye este conflicto en beneficio de 158 familias colimenses.











