La planta para fabricar autos eléctricos de Tesla que se construirá en Nuevo León gozará de beneficios fiscales y arancelarios, además de los incentivos estatales y municipales, de acuerdo con el Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios (Lacen) de la UNAM.
El coordinador del Lacen, Ignacio Martínez, dijo que al menos un 80 % de la inversión, pago de impuestos y aranceles serán deducibles.
“El principal objetivo de que la planta de Tesla se instalara en México es fiscal, ya que gozará de estímulos y deducciones fiscales que le brinda el marco jurídico en México. Ello, aunado a los incentivos que ofrecerá el municipio de Santa Catarina y el gobierno de Nuevo León”, explicó.
Expuso que “de 10 pesos por impuestos que pague Tesla en México, se le regresarán 8 pesos”.
¿Trato preferencial?
“Y ni hablar de la proveeduría, de calidad mundial que ya está instalada en la entidad, a la cual le castigarán los precios. Y las universidades, sin costo alguno, le proveerán de capital humano”, comentó en un comunicado.
Asimismo, “los tres niveles de gobierno le ofrecerán a Tesla seguridad física e inversión en infraestructura física”.
Por ejemplo, tendrá estímulos y exención fiscal, trato preferencial por importación y exportación temporal de productos, podrá operar bajo el Régimen fiscal de empresas de la Industria Manufacturera y Maquiladora de Importación, exención de aranceles, con los beneficios que le darán las reglas de origen y deducciones a la inversión.
Además de que podrán operar con los beneficios de empresas exportadores bajo el régimen de Prosec, y acceder al carril exprés en la operación.











