De La temporada de riesgo de incendio forestal, de acuerdo con instancias oficiales, suele iniciar a mediados del mes de enero y prolongarse a finales de junio. Sin embargo el fenómeno anual no atiende calendarios. Ha habido ocasiones en que diciembre registra siniestros de proporciones considerables. El fuego se presenta por lo general en pastizales, y es Arriaga uno de los foco rojos, junto con otros municipios.
La temporada de incendios ha comenzado. Eso lo saben los organismos que tienen bajo su responsabilidad el cuidado forestal. En el pasado, en la Región Costa se ha advertido a los propietarios rurales que podrían incluso enfrentar sanción privativa de la libertad en caso de no cumplir con el cuidado del medio ambiente. La intención de las instituciones es simple. No es que el productor agropecuario deje de quemar parcelas o potreros, sino que lo haga a través de la norma 015, de manera controlada para evitar que el fuego se propague.
El fuego no surge por generación espontánea, pese a que en algunas regiones de Chiapas hay grandes extensiones de vegetación y pasto que con una breve exposición al sol están en posibilidad de arder con facilidad.
Todo indica que la que se aproxima y que al parecer ya ha llegado, será como la de años anteriores, una temporada atípica. En esas, las condiciones climatológicas ocasionaron que los primeros incendios iniciaran en el mes de diciembre y se prolongaran hasta la tercera semana de mayo, esto, de acuerdo con informes y registros de organismos relacionados con el cuidado de los recursos forestales.
Todos recordarán un evento en particular, y si no recuerdan, aquí lo traemos a la memoria. En marzo de hace dos años, precisamente en la comunidad de Lázaro Cárdenas, municipio de Arriaga, salió de control un incendio que afectó cientos de hectáreas, viviendas y animales. No se desea que vuelva a ocurrir un evento así. Se hablaba de un daño en cien hectáreas de pastizales, según cifras oficiales, sin embargo, otras fuentes oficiales también, contabilizaron 700 hectáreas, y extraoficialmente se mencionaban hasta 900 hectáreas.
En los primeros días de ese mes, del año siguiente, el Sistema Estatal de Protección Civil registró diez incendios forestales simultáneos en cuatro municipios, entre éstos el muy problemático Arriaga, además, en Tonalá, Pijijiapan y Mapastepec, en donde se halla la Reserva La Encrucijada.
Sin embargo, es el ejido Lázaro Cárdenas, del citado municipio de Arriaga, el que se ha convertido en un verdadero foco rojo en materia de incendios forestales. Será necesario que se indague qué es lo que está sucediendo allí, porque no es normal que cada año destaque por su irresponsabilidad en el cuidado del entorno, pese a que el principal afectado resulta ser su población, con pérdidas materiales, así como para el ecosistema. Y el cercano Emiliano Zapata, del mismo municipio, no se queda atrás.
Muchos municipios contribuyen anualmente a un deterioro grave, y Arriaga es líder con un registro de cuatro sucesos simultáneos en 2013.
Por el bien de la comunidad y porque ya están advertidos los propietarios rurales, es necesario un mayor esfuerzo en el cuidado de sus tierras. A los particulares que circulan en las carreteras, habrá que reconvenir por el enorme daño que causan al estado al arrojar colillas de cigarros en su camino.












