Ricardo Hernández, un activista de 32 años, se convirtió el viernes pasado en el primer diputado abiertamente homosexual en asumir el cargo en el Congreso de Nayarit.
Su llegada al congreso local sería para suplir al diputado Pável Jarero, quien dejó su curul para ir en busca de la candidatura a la presidencia municipal de Tepic. El proceso, no obstante, estuvo lleno de obstáculos.
Desde el viernes 3 de marzo Ricardo Hernández debía convertirse en el primer diputado gay de Nayarit, al ser suplente, tal y como lo indicaba la ley, tomaría el lugar de un diputado del Partido de la Revolución Democrática (PRD), instituto en el que ha militado desde hace cinco años.
Irónicamente fue ese partido PRD, el mismo que en 2009 convirtió a la Ciudad de México en la primera capital en avanzar en la reforma del matrimonio igualitario, quien impidió que ese 3 de marzo la comunidad LGBT tuviera una representación real en el Congreso.
En entrevista con El Universal, Ricardo cuenta que el pasado jueves, él y Gloria Noemí Bucio tomarían protesta en el Congreso en lugar de los diputados Pavel Jarero y Sonia Ibarra; sin embargo, cinco minutos antes del acto se le informó a Hernández, que no podría tomar posesión.
La razón, le dijeron, era que la diputada perredista Sonia Ibarra, metió un amparo de último minuto para continuar en el cargo, y con ello se bloqueaba la entrada de Gloria Noemí Bucio; sin embargo, Bucio fue llamada para tomar posesión en lugar del diputado Jarero, lugar que le correspondía a Ricardo Hernández.
Con la presión de los medios de comunicación fue que logró tomar posesión en lugar del diputado Pavel, hasta el mediodía, tal como le correspondía. “Yo sentí que me dieron el lugar, sólo porque al PRD ya no le quedaba de otra”, puntualizó.











