Centroamérica, aún afectada por el mal tiempo, evaluó la destrucción provocada por el ciclón Eta que dejó decenas de muertes, casas soterradas, ríos desbordados y deslaves de cerros, antes de dirigirse nuevamente hacia el Caribe.
Los países del istmo se mantenían cubiertos de neblina o con lluvias leves este viernes, un alivio después de los aguaceros que provocó Eta en la región desde el martes, cuando tocó tierra en el Caribe Norte de Nicaragua como un potente huracán de categoría 4.
El ciclón salió del norte de Honduras la tarde del jueves convertido en depresión tropical y volvió al Caribe, donde podría fortalecerse nuevamente a tormenta tropical mientras avanza hacia Cuba, según proyecciones del Centro Nacional de Huracanes (NHC) de EU.











