Miles de estadounidenses se enfrentaron a otra noche de temperaturas bajo cero y sin electricidad después de que una colosal tormenta invernal acumulara más nieve el lunes en el noreste y mantuviera partes del sur cubiertas de hielo.
Se reportaron al menos 30 muertes en estados afectados por frío extremo. La nieve profunda -más de 30 cm que se extiende a lo largo de 2100 km desde Arkansas hasta Nueva Inglaterra- paralizó el tráfico, canceló vuelos y provocó el cierre generalizado de escuelas. El Servicio Meteorológico Nacional informó que las áreas al norte de Pittsburgh acumularon hasta 50 cm de nieve.
El frío intenso que azota a dos tercios de Estados Unidos no cesa. El servicio meteorológico indicó que se espera que una nueva entrada de aire ártico mantenga las temperaturas gélidas en lugares ya cubiertos de nieve y hielo.
El creciente número de muertos incluyó dos personas atropelladas por máquinas quitanieves en Massachusetts y Ohio, accidentes mortales de trineo que provocaron la muerte de adolescentes en Arkansas y Texas, y el cuerpo de una mujer, que fue encontrado cubierto de nieve por la policía con perros de caza tras ser vista por última vez saliendo de un bar de Kansas. En la ciudad de Nueva York, las autoridades informaron que ocho personas fueron encontradas muertas a la intemperie durante el gélido fin de semana.
Aún había más de 560.000 cortes de electricidad en el país este martes. La mayoría se registraron en el sur.
La Universidad de Misisipi, donde la mayoría de los estudiantes se refugiaron sin electricidad el lunes, canceló las clases durante toda la semana. La alcaldesa de Oxford, Robyn Tannehill, declaró en redes sociales que habían caído tantos árboles, ramas y cables eléctricos que “parecía que un tornado hubiera pasado por cada calle”.
El impacto se extendió mucho más allá del alcance de la tormenta, ya que importantes aeropuertos se vieron afectados por este fenómeno dejando varados aviones y tripulaciones.












