Tres remolinos se conjugaron para que surgiera un fenómeno similar a un tornado, el cual se llevó techos y cocinas de al menos 45 casas de lámina en dos comunidades de Ixtlahuaca y Rancho Alegre, en el municipio de Jiquipilco, Estado de México.
A las 18:00 horas del martes, el cielo fue el preludio de un fenómeno que en 50 años no se había visto, comenzó a nublarse el único día soleado tras varias semanas de heladas y tras un estruendo, surgieron los remolinos que hicieron correr a los pobladores. El Universal












