La secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, María Luisa Labores, compareció ante las comisiones unidas de Medio Ambiente y Recursos Naturales, y Cambio Climático y Sostenibilidad, de la Cámara de Diputados, donde señaló que el gobierno federal no dará más autorizaciones para minería a cielo abierto, ha aumentado el número de Áreas Naturales protegidas, y que 18 de ellas se encuentran en el trazo del Tren Maya.
Afirmó que el Gobierno Federal no otorgará más autorizaciones para la minería a cielo abierto, por los impactos negativos al ambiente y a la salud humana; y que la secretaría ha detectado que existen concesiones mineras en 68 Áreas Naturales Protegidas, lo que contraviene la conservación y protección del territorio y sus recursos naturales.
Refirió que las Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA), desde hace cuatro años no recibían recursos, pero este año se apoyaron 17 proyectos con una inversión de 15.9 millones de pesos; y actualmente se tienen registradas más de 14 mil UMA’s en 38 millones de hectáreas, lo que representa el 19 % de la superficie terrestre nacional; y en los últimos dos años se han depositado en ellas más de siete mil ejemplares de vida silvestre asegurados en operativos de inspección y vigilancia.
Explicó que todos los tramos del Tren Maya cuentan con las Manifestaciones de Impacto Ambiental autorizadas; se construirán 466 pasos que evitarán la fragmentación de ecosistemas, y tendrá más de mil obras de drenaje transversal.
Señaló que a lo largo de la ruta del Tren Maya destacan 18 Áreas Naturales Protegidas (ANP) en más de siete millones de hectáreas y 54 Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación (ADVC), en 172 mil hectáreas; y se está creando la ANP Calakmul II y federalizando las de Balam Kin y Balam Kú para conformar la segunda región más grande de conservación después del Amazonas, con más de 1.5 millones de hectáreas.
Dijo que al inicio del sexenio, México contaba con 182 ANP y 329 ADVC, y actualmente éstas han aumentado a 185 ANP, que abarcan más de 90 millones de hectáreas, y 384 ADVC, en más de 600 mil hectáreas.
Dijo que en la vigésimo séptima Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 27), el gobierno de México aumentó las metas de mitigación de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) para el 2030, de 22 % a 35 % las metas no condicionadas; y del 36 % al 40 % las condicionadas.
También se actualizó la NOM-001-SEMARNAT-1996, que tenía 25 años sin modificarse, y que establece los límites de descargas de aguas residuales, haciéndolos más restrictivos con la incorporación de nuevos parámetros.
Durante la ronda de posicionamientos la diputada María del Rosario Reyes Silva, de Morena, dijo que un reto pendiente es dignificar la relación que tenemos con las especies animales, por lo que es necesario legislar en materia de bienestar animal.
En cuanto al Tren Maya refirió que “intentar despojar de su voz y sus derechos a los habitantes de los territorios por donde cruzará el Tren Maya, con campañas digitales y de desinformación de los opositores en redes sociales, es tan vil como el despojo de las comunidades a sus tierras”.
Por su parte, la diputada Diana Lara Carreón, del PAN, señaló que la materia ambiental quedó olvidada en los proyectos del AIFA, la Refinería de Dos Bocas y el Tren Maya.
“Da la impresión de que la presente administración ha restado importancia a los efectos que han tenido dichas obras sobre las especies de flora, fauna y al patrimonio ambiental del pueblo de México”, comentó.
Cuestionó que la secretaria María Luisa Albores y el presidente Andrés Manuel López Obrador no hayan asistido, porque “ante los ojos del mundo da la impresión de que nuestro país es totalmente indiferente al tema”.
En su intervención, el diputado Eduardo Murat Hinojosa afirmó que en estos cuatro años no se ha visto un claro avance en la materia.
Añadió que uno de los programas que resultan claves para lograr la conservación y restauración de nuestros bosques, junto con el programa Sembrando Vida, es el Programa de Servicios Ambientales, sin embargo, nuevamente aquí salta “el cómo se va a impulsar estos programas”.
Dijo que es crucial poner al medioambiente en el centro de las políticas públicas, y dotarlas de mayores recursos, para que pueda operar y no sea letra muerta tanto las leyes que lo regulan, como los proyectos y programas que impulsan su protección y conservación.
La diputada Karen Castrejón Trujillo, del PVEM, refirió que aún hay pendientes importantes y preocupaciones fundadas en torno a la política ambiental; “sin embargo, ello no puede paralizarnos para hacer nuestro trabajo como integrantes de las comisiones que hoy estamos aquí reunidas”.












