El Instituto Belisario Domínguez (IBD) del Senado de la República advirtió en un estudio sobre las transformaciones que, por el uso de suelo y el cambio climático, modifican la frecuencia e intensidad de fenómenos hidrometeorológicos.
En un comunicado, precisó que en el país se prevé el aumento de huracanes de alta magnitud, el incremento en el número de tormentas severas y periodos de sequía más extremos y prolongados.
En el documento elaborado por la Dirección General de Investigación Estratégica del instituto, se argumenta que los problemas derivados de la pérdida de la biodiversidad y del cambio climático no son sólo ambientales, sino conflictos públicos cuyas causas y efectos alteran e impactan en el desarrollo de México.
En el documento Principales retos e implicaciones de la Ley General de Cambio Climático para la biodiversidad y los servicios ambientales se advierte que los procesos de deterioro de los recursos naturales y de los servicios ecosistémicos están vinculados a la historia del modelo de desarrollo del país.
La investigación del IBD destaca que los expertos han previsto que la temperatura promedio de México en 2020 podría ser entre 1.5 y 2.5 grados centígrados más que la actual y aumentaría hasta dos y cuatro grados centígrados para 2080.
En consecuencia, los científicos esperan que los huracanes de las categorías cuatro y cinco en la escala Saffir-Simpson, aumenten en frecuencia sobre las costas del país y se prevén inundaciones por el incremento en el nivel del mar, erosión y salinización de tierras, aguas superficiales y el manto freático cercano.











