Estados Unidos completó la retirada de sus últimas tropas de Irak, poniendo fin a una presencia militar iniciada hace 12 años para combatir al Estado Islámico (ISIS), anunció el Pentágono.
“La salida ordenada de las fuerzas y los equipos de la coalición de la base aérea de Erbil marca la conclusión exitosa de la misión militar que derrotó a ISIS en Irak”, afirmó el portavoz jefe del Pentágono, Sean Parnell.
“Este hito refleja el éxito de una campaña de 12 años que derrotó a ISIS como amenaza militar organizada en Irak y en toda la región”, agregó.
Según Parnell, la retirada marca además “la transición de una misión de coalición en tiempos de guerra a un esfuerzo de seguridad liderado por Irak, respaldado por una relación bilateral de seguridad más normal”.
Es la segunda vez que Estados Unidos retira sus fuerzas militares de Irak. Washington invadió el país en 2003 para derrocar a Saddam Hussein y retiró sus últimas tropas en 2011, tras ocho años de guerra.
Sin embargo, los militares estadounidenses regresaron en 2014 después de que ISIS conquistara amplias zonas del norte de Irak y Siria y amenazara con avanzar hacia Bagdad.
La organización yihadista perdió el territorio que controlaba, pero Washington mantuvo durante años alrededor de 2.500 soldados en Irak para colaborar con las fuerzas locales y evitar un resurgimiento del grupo. A comienzos de este año todavía había unos 2.000 militares estadounidenses en el país.












