Una investigación de la Fiscalía General de Justicia capitalina reveló que en los pasillos del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) hay presencia de integrantes de La Unión Tepito y gente que se identifica como integrante del Cártel del Mayo Zambada, lo que ha empezado a generar una disputa.
Según los agentes de investigación, mientras La Unión Tepito se dedica a la extorsión, al robo de divisas, maletas y otros artículos, los de Sinaloa, son los encargados del trasiego de drogas.
En noviembre pasado personal de la fiscalía capitalina detectó a un maletero, quien pidió ayuda y denunció que fue presuntamente secuestrado por integrantes del Cártel del Mayo Zambada.
Según su relato, al salir del AICM fue interceptado por gente armada y se lo llevaron a una bodega, ahí le dijeron que “ya sabían todo de él y su grupo” —La Unión Tepito—, por lo que le pidieron que todos, se retiraran y dejaran de robar pues “calentaban el lugar”.
Consta en la carpeta de investigación FIVC/AER/UI-3S/D/0096/11-2023, que se abrió por el delito de secuestro, que el empleado Adolfo “N”, solicitó ayuda a la Policía de Investigación (PDI) pues temía por su vida, narró ante el Ministerio Público que lo abordaron sobre la calle Fundidora, en la colonia Peñón (afuera del aeropuerto) cuando salía de trabajar.
“Hey, Soto, súbete y no la hagas de pedo, ya sabemos todo, lo que haces y quiénes son los de tu grupo”, reveló que le dijeron los hombres armados.
Como parte de la narrativa de hechos y para explicar el porqué se lo llevaron, Adolfo confesó.
Así, agentes de investigación establecieron como hipótesis que La Unión Tepito tiene gente infiltrada dentro de las instalaciones y se investiga desde guardias privados y personal encargado de acomodar las maletas en los aviones.
Adolfo, en su testimonio, detalló también todo lo que roban, cómo y dónde venden todo lo robado e, incluso, ahí mismo halconean a sus rivales pues saben quién entra y quién sale de la Ciudad.
Debido a la gravedad del asunto, la fiscalía compartió la información con la Guardia Nacional (GN) y la Secretaría de Marina (Semar), encargadas de resguardar la seguridad de todo el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
Así, las autoridades federales pidieron a la PDI trabajar de manera coordinada, pero los conminaron, como a los elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC-CDMX), a limitar sus funciones para evitar filtraciones de información a los grupos delictivos.
Del cruce de información obtenido por las autoridades locales, se logró establecer que es una célula de La Unión que sigue órdenes del “Elvis”.
Según el expediente del caso, los de La Unión lograron infiltrarse en el aeropuerto capitalino cuando eran socios del Cártel de Sinaloa, en específico del grupo del “Chapo” Guzmán y Los Chapitos, pero una vez que esa célula de Sinaloa fue prácticamente desmantelada, les ordenaron retirarse, se negaron y así fue como empezó la disputa.











