Difundir el tema de la trata sexual de niños y adolescentes en las escuelas y entre los padres de familia es de suma importancia en el país, ya que con ello se podría reducir y evitar en gran medida este problema.
Para el coordinador del proyecto Ni Princesas Ni Superhéroes, Vladimir Peña, la trata de menores es un tema que se niega en la sociedad, toda vez que alrededor de 75 por ciento de los mexicanos afirma que ese asunto no le compete a la escuela ni a la familia.
Ello, a pesar de que el rango de las víctimas es de 13 a 17 años, lo que representa niños de sexto de primaria hasta jóvenes de los tres grados de secundaria e incluso de preparatoria, que en teoría deberían estar bajo la protección de la familia y de la escuela.
En este contexto, la plataforma Ni Princesas Ni Superhéroes, que opera a través la red del Instituto Latinoamericano de la Comunicación Educativa, es un espacio virtual en donde por ocho meses, docentes, padres de familia y alumnos aprenden de manera lúdica sobre la equidad de género.
En entrevista, el coordinador del proyecto dijo que la plataforma abarca el tema desde el punto de las víctimas, cuya edad ha ido bajando en los últimos años, lo que ha ocasionado la emisión de alertas de género en diversos estados del país.
Así como desde la construcción social y cultural del género, donde “la trata es vista como una extensión de la violencia contra las mujeres, como parte de esta desigualdad y el estado de subordinación que viven frente a los hombres”.
Para este segundo año en que se realiza Ni Princesas Ni Superhéroes, se pretende incluir en la agenda educativa y familiar el tema de la trata sexual, además de desarrollar medidas preventivas y dar solución a las condiciones que provocan dicha vulnerabilidad.
Al respecto, Peña señaló que el primer mecanismo con el que los explotadores enganchan a las víctimas es el enamoramiento, por lo que uno de los temas fundamentales que se aborda durante el ciclo es qué es el amor.











