El presidente Donald Trump sugirió que México es responsable en parte por la separación de niños de familias migrantes detenidas en la frontera, por no detener esa marcha a través de su territorio.
“Ellos no hacen nada por nosotros. Ellos pueden detenerlos. Ellos tienen leyes muy fuertes. Traten de estar en México por unos días y vean cuanto dura eso”, dijo el mandatario ante un grupo de simpatizantes dueños de pequeños negocios, cuando arrecian en su contra las críticas por tal política disuasiva.
Trump anunció que buscará en breve autorización para cortar la ayuda que reciben algunos países que son punto de origen de esta migración que -dijo- resulta en el arribo “no de los mejores (migrantes)”.
“¿Por qué demonios debemos (darles dinero)?”, cuestionó ante miembros de la Federación Nacional de Negocios Intendentes (NFIB, por sus siglas en inglés), donde renovó sus ataques contra México por los beneficios que, dice, obtiene del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que a su parecer debe sustituirse por acuerdos bilaterales.
Sin hacer comentario alguno sobre la demanda de drogas que su país genera, Trump caracterizó como vergonzosos esos flujos, e insistió en que analizarán “si podemos hacer un acuerdo NAFTA razonable o un acuerdo que no tenga que ser llamado NAFTA”.
Trump insistió que, bajo su administración, ninguno de los dos países continuará tomando ventaja de Estados Unidos.
La nueva crítica contra México, en el marco de la crisis humanitaria por la separación de estos niños, se produjo mientras su administración enfrenta creciente malestar por la nueva política, aún entre su propio partido y algunos sectores de su base electoral.












