Trump dispuesto a desatar caos en Irán

Buscan un punto de encuentro por la guerra que se desarrolla en Medio Oriente. Cortesía
Buscan un punto de encuentro por la guerra que se desarrolla en Medio Oriente. Cortesía

Los mensajes contradictorios que llegan de Washington y Teherán alimentan la incertidumbre sobre los próximos pasos en la guerra del Golfo. Las negociaciones comenzaron con un plan estadounidense en 15 puntos que propone desmantelar el programa nuclear iraní y desbloquear el paso de Ormuz, a cambio de la revocación de sanciones.

El régimen calificó la propuesta de “excesiva” y presentó a su vez cinco condiciones, manteniendo su reclamo sobre el control del estrecho.

Negociación

Mientras tanto, mediadores regionales trabajan para organizar ya este fin de semana una reunión de alto nivel, con Pakistán como sede preferente.

“La negociación continúa”, aseguró la Casa Blanca, que al mismo tiempo lanzó una nueva advertencia a los ayatolás: Trump “no está fanfarroneando y está dispuesto a desatar el caos” si no se llega a un acuerdo.

En el discurso público, Estados Unidos e Irán mantienen la confrontación verbal. Por un lado, el comandante en jefe insiste en una retórica de victoria próxima; por el otro, las fuerzas armadas iraníes desestiman a los estadounidenses, afirmando que están “tan mal que negocian consigo mismos”.

En los hechos, sin embargo, algo se mueve: Washington filtró a los medios lo que presenta como una propuesta de compromiso. En concreto, exige que Teherán renuncie al enriquecimiento de uranio, entregue sus reservas a la Agencia Internacional de Energía Atómica y permita el tráfico marítimo internacional por Ormuz.

A cambio, además de levantar sanciones, podría conservar sus programas misilísticos, con limitaciones en cantidad y alcance; ese expediente se ajustaría en fases posteriores.

A pesar de cierta apertura sobre misiles, la República Islámica rechazó el esquema estadounidense.

Garantías

Fuentes internas iraníes filtraron una contraoferta que exige “el cese de ataques y asesinatos, garantías contra futuros conflictos, el pago de daños de guerra, la finalización de los combates en todos los frentes que involucren a grupos aliados y el reconocimiento de la autoridad iraní sobre el Estrecho de Ormuz”.

Más allá de las distancias en los puntos de conflicto, la prioridad diplomática es que las partes empiecen a hablar oficialmente, aunque sea de forma indirecta.