El presidente estadounidense Donald Trump firmó tres órdenes ejecutivas, que incluyen la definición de una estrategia contra el Estado Islámico, prohibir el cabildeo a funcionarios federales y la reorganización del Consejo Nacional de Seguridad.
Trump, que ha emitido 17 órdenes ejecutivas desde su toma de posesión el pasado 20 de enero, firmó las acciones presidenciales durante una jornada de llamadas telefónicas a los líderes de Japón, Francia, Holanda, Rusia y Australia.
“Son cosas grandes”, resumió el mandatario durante la ceremonia de firma en la Oficina Oval de la Casa Blanca.
La primera orden implementa una de sus promesas de campaña de establecer una prohibición de cinco años de duración a funcionarios federales para cabildear ante el Gobierno federal.
La ordenanza ejecutiva establece asimismo una prohibición vitalicia para impedir que exfuncionarios federales cabildeen en nombre de un gobierno extranjero.
“Así que tienen una última oportunidad de salirse”, dijo dirigiéndose a los asesores que lo acompañaban en la Oficina Oval, entre ellos sus asesores políticos, Steve Bannon y Kellyanne Conway.
“Hablé mucho de esto en la campaña y lo estamos poniendo en efecto”, aseveró.
La segunda orden ejecutiva pone en marcha un proceso de reorganización interna del Consejo Nacional de Seguridad en la Casa Blanca.
“Esto representa mucho, mucha eficiencia, creo que seguridad adicional. La gente ha estado hablando de esto durante mucho tiempo, muchos años”, declaró Trump a los reporteros.
La tercera orden ejecutiva instruye a los líderes militares de Estados Unidos a presentar al presidente en un plazo máximo de 30 días un reporte que defina una estrategia para derrotar al grupo yihadista Estado Islámico (EI).
“Creo que va a ser muy exitosa”, indicó.
Al preguntarle sobre sus órdenes migratorias de la víspera, Trump reiteró que no están dirigidas contra los musulmanes.
“No es una prohibición a los musulmanes, pero estamos totalmente preparados, está funcionando muy bien. Lo vieron en el aeropuerto, en todas partes, está funcionando bien y vamos a tener una prohibición muy estricta e inspecciones extremas”, sostuvo.
Sin embargo, la implementación de la política detonó protestas en el aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York y confusión entre funcionarios migratorios, según denuncias de los abogados de dos iraquíes detenidos en la terminal aérea, uno de los cuales fue liberado.
Impugnan constitucionalidad
Por otra parte, abogados de dos iraquíes detenidos, los primeros migrantes afectados por la orden ejecutiva del presidente Donald Trump, impugnaron la constitucionalidad de esos actos y pidieron a las cortes que sean suspendidas.
“Esta orden es inconstitucional y está destruyendo la vida de los refugiados”, dijo a la cadena CNN el abogado Mark Doss, del Proyecto Internacional para la Asistencia a Refugiados (IRAP), que representa a los iraquíes, detenidos en el aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York.
El abogado señaló que cuando buscó interceder por sus clientes, el personal migratorio les dijo: “hablen con Donald Trump”.
Trump firmó el viernes una orden ejecutiva que bloquea el ingreso a los refugiados durante los siguientes cuatro meses; así como la entrada a territorio estadounidense durante 90 días a inmigrantes provenientes de Irak, Siria, Sudán, Irán, Libia, Somalia y Yemen.
Los detenidos fueron identificados como Hameed Khalid Darweesh, un ingeniero eléctrico que trabajó para el gobierno estadounidense en Irak durante 10 años, y Haider Sameer Abdulkhaleq Alshawi, quien viajó para reunirse con su esposa.
Antes de que Trump emitiera su orden ejecutiva, Hameed recibió su estatus de refugiado tras comprobar que su familia era hostigada, debido al servicio que prestó al gobierno estadounidense en Irak.
Abogados del IRAP presentaron por ello una “moción de emergencia” en la que argumentan que es inconstitucional retener a personas que habían recibido estatus de refugiados antes de la emisión de las órdenes ejecutivas del presidente Trum












