El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó duramente el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, protagonizado por el artista puertorriqueño Bad Bunny, al calificarlo como “uno de los peores de la historia”.
A través de un mensaje en su cuenta de Truth Social, Trump aseguró que el show fue “una vergüenza a la grandeza de Estados Unidos” y sostuvo que no representó los “estándares de éxito, creatividad ni excelencia” del país.
También afirmó que “nadie entiende ni una palabra de lo que dice este tipo” y describió la coreografía como “repugnante”, señalando que millones de niños lo vieron en todo el país y el mundo.
La lista de canciones que interpretó Bad Bunny incluyó “Nuevayol”, una canción considerada una celebración de la cultura latina, así como un homenaje a los inmigrantes y a la diáspora puertorriqueña en Nueva York.
Lady Gaga y Ricky Martin, invitados de Bad Bunny
El cantante Bad Bunny hizo historia este domingo, y es que, no solo se convirtió en el primer solista latino en protagonizar un show de medio tiempo del Super Bowl; sino que logró poner a Latinoamérica en tendencia.
”Tití me preguntó” fue la canción elegida para que Benito arrancara; sin embargo, lo que más llamó la atención del público fueron los invitados especiales: Ricky Martin y Lady Gaga.
La primera en aparecer fue Gaga, la estadounidense interpretó una versión salsa de “Die with a smile”, canción en la que colabora con Bruno Mars.
Después de “Nuevayol”, una guitarra en solitario resonó de entre “la maleza” y entonces se dejó ver Ricky Martin, quien interpretó una estrofa de “Lo que le pasó a Hawái” y fue tiempo suficiente para encender al público y a las redes.
Casa Blanca publica mensaje durante show
La cuenta oficial de la Casa Blanca en la red social X publicó un mensaje con el lema “Make America Great Again” (Hacer a Estados Unidos grande de nuevo) al empezar el concierto de Bad Bunny durante el descanso del Super Bowl LX.
Durante su presentación, Bad Bunny mostró cómo los latinos son una parte fundamental de Estados Unidos. Y al final del show, envió dos poderosos mensajes: A sus espaldas, un letrero que decía, en mayúsculas: “Lo único más poderoso que el odio, es el amor”. Y en un balón de futbol americano: “Juntos, somos América”.












