Trump profundiza divisiones

La primeras acciones ejecutivas del presidente Donald Trump en migración profundizaron de inmediato las divisiones entre la clase política de Estados Unidos y enfrentan inminentes demandas y actos de desacato en las ciudades afectadas.

La construcción del muro en la frontera con México fue una de las promesas centrales de la campaña republicana, pero su ejecución es vista como mayormente simbólica y con el potencial de incidir en el nivel de cooperación en otras áreas de interés bilateral.

Aunque los republicanos elogiaron haber colocado los temas fronterizo y migratorio en un alto nivel de prioridad, los demócratas coincidieron en que las órdenes ejecutivas son contraproducentes y amenazan con erosionar la cooperación de las comunidades inmigrantes con la policía.

Trump firmó órdenes ejecutivas para la construcción de un muro en la frontera con México y la contratación adicional de agentes de la Patrulla Fronteriza, además de aumentar el número de cámaras en los centros de detención para inmigrantes indocumentados.

De igual modo, eliminará el programa de detención y liberación de indocumentados, aplicado usualmente a aquellos que esperan comparecer ante cortes migratorias durante el desahogo de sus peticiones de asilo.

Asimismo, ordenó priorizar el encausamiento legal y la deportación de inmigrantes indocumentados acusados de ofensas criminales.

En una segunda orden, Trump pidió retener algunos fondos federales para las ciudades que han implementado políticas para proteger a los indocumentados de ser deportados, conocidas como “Ciudades Santuario”.

Finalmente, instruyó al Departamento de Seguridad Interna (DHS) mejorar la capacidad de agentes de la Oficina de Migración y Aduanas (ICE) para arrestar, detener y deportar a indocumentados.

El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, aplaudió la decisión de Trump de cumplir su promesa de campaña. “Estamos comprometidos a detener el flujo de inmigrantes ilegales en la frontera sur, proteger a la patria y preservar el estado de derecho”, expresó.

A su vez, el presidente del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara Baja, Michael McCaul, ofreció trabajar con sus colegas para asegurar que la Casa Blanca tenga los recursos para proteger las fronteras.

Pero el líder demócrata del Senado dejó en claro, aún antes de la emisión de las órdenes ejecutivas, que su bancada no apoya su política de construir muros y hará un frente común para defender a las familias inmigrantes.