Ante la incertidumbre económica, los turistas mexicanos decidieron reducir su gasto o hacer traslados más cortos en sus visitas a los diversos destinos del territorio nacional.
El gasto efectuado por los mexicanos en sus viajes al interior del país se redujo 1.3% entre enero y septiembre de 2019, en comparación con el mismo lapso de 2018, de acuerdo con los Indicadores Trimestrales de la Actividad Turística del Inegi.
El gasto turístico es muy susceptible a la situación económica, porque las personas suelen dar prioridad a la compra de bienes y servicios básicos en momentos difíciles, antes de cubrir actividades no tan necesarias como el turismo y entretenimiento, explicó Humberto Molina, especialista en economía turística de Grupo Empresarial Estrategia (Gemes).
Hace unas semanas, el Inegi confirmó que la economía nacional se contrajo en 2019 por primera vez en 10 años, lo que obligó a las familias mexicanas a ser más cautelosas y conscientes de sus gastos.
“Si la economía no creció, no debe sorprender que los mexicanos hayan disminuido su gasto en viajes”, comentó Molina en entrevista la semana pasada.
El consumo turístico está muy ligado a la situación del empleo, porque si la gente teme perder su trabajo, empezará a cuidar su gasto y solo desembolsará en lo indispensable, añadió el especialista de Gemes.
El año pasado se crearon 342 mil empleos formales en México, tratándose de la menor generación de puestos de trabajo desde 2009, según cifras del IMSS.
“En la medida que la economía no crezca lo suficiente, los mexicanos continuarán siendo bastante cautelosos en sus viajes durante 2020”, concluyó Molina.












