El balance por la explosión que derribó parte de un edificio en el centro de París se sitúa ahora en 37 heridos, cuatro de ellos muy graves, y dos desaparecidos, según los últimos datos de la prefectura de policía.
La explosión, que las autoridades atribuyen de forma todavía extraoficial a una fuga de gas, causó el derrumbe del edificio y un incendio que movilizó a un importante número de bomberos para la extinción del fuego.
El prefecto de policía, Laurent Núñez, y al alcaldesa de París, Anne Hidalgo, visitaron el lugar de la explosión y ofrecieron un balance todavía provisional, ya que proseguía la búsqueda de posibles víctimas y que sus servicios modificaron poco después.
Núñez se mostró “extremadamente prudente” sobre el origen de la deflagración, aunque desde los primeros momentos el número dos de la alcaldía del Distrito V en el que ocurrieron los hechos, Édouard Civel, había afirmado que todo comenzó con una explosión de gas en la Plaza Alfonse Laveran, el Distrito V de la capital.
Abren investigación
Una tesis en la que también había abundado la primera ministra francesa, Élisabeth Borne, y que habían acreditado algunos testigos, señala la presencia de un fuerte olor a gas.
La fiscal de París, Laure Beccuau, incidió, como Núñez, en la misma idea de que “por ahora, nada permite determinar el origen del siniestro” y dijo que se van a llevar investigaciones técnicas, además de que se van a analizar las imágenes de las cámaras de vigilancia de la zona.












