¿Para qué una reforma electoral? Es la pregunta inicial y central que se debiera responder en cualquier iniciativa que pretenda cambiar un sistema electoral que funciona bien, garantiza condiciones democráticas y brinda estabilidad política, como lo es el mexicano.
Sin embargo, la respuesta a esa pregunta no está en el texto de la iniciativa presidencial presentada el pasado 28 de abril, sino en la interpretación de los alcances de cada uno de los cambios propuestos, siendo, sin duda alguna, cancelar la democracia en México.
Por eso los partidos que integran “Va por México”, consideran que enmarcada en una retórica facilista, esa propuesta no es producto de un diálogo sostenido con diversas fuerzas políticas y sectores como el académico, sino de una sola voluntad que busca imponerse al Poder Legislativo Federal y al Constituyente Permanente.
Por tales motivos, la alianza legislativa «Va por México» integrada por PRI, PAN y PRD han cerrado filas en contra de esa intentona de reforma y convocado a un verdadero Foro de Parlamento Abierto «Por el fortalecimiento de la Democracia», en el que, tras dialogar con expertos, exlegisladores, autoridades electorales y organizaciones de la sociedad civil, buscan construir un proyecto de reforma electoral que sí responda a las exigencias sociales.
La ciudadanía exige frenar la injerencia del crimen organizado en los procesos electorales, así como castigar a los partidos políticos que se atrevan a postular a delincuentes; y son justamente las propuestas que el PRI está enarbolando.
En los distritos y demarcaciones la gente pide reducir el número de legisladores federales, por lo cual estos partidos proponen pasar de 500 diputaciones federales a 300, de las cuales 150 serían de mayoría relativa y 150 de representación proporcional, al tiempo de disminuir el financiamiento público a partidos y ampliar el financiamiento ciudadano.
La respuesta a las exigencias ciudadanas implica consolidar la autonomía de las autoridades electorales, por lo que el PRI ha dejado claro que no votará a favor de ninguna iniciativa que pretenda vulnerarla o desaparecerla. Las y los legisladores de „Va por México» esperan proponer una reforma electoral que sí resuelva los problemas reales que la ciudadanía enfrenta al emitir su voto y que éste sea respetado y acatado sin cortapisas.












