Ante la necesidad de contar con evidencia científica y con trabajo integrado de especialistas para la mejora de los planes de preparación y respuesta contra virus, investigadores de diferentes universidades se reunieron para formar la Red Mexicana de Virología.
Luego de que en abril de 2009 surgió la influenza tipo A (H1N1), la Secretaría de Salud reconoció la necesidad de contar con evidencia científica y con trabajo integrado de especialistas para la mejora de los planes de preparación y respuesta.
En una entrevista con la Agencia Informativa del Conacyt, la especialista del Departamento de Infectómica y Patogénesis Molecular del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del IPN, Rosa María del Ángel, expuso que la participación de virólogos en salud pública es bajo.
A partir del brote de la enfermedad del Ébola en 2014, un grupo de investigadores convocados por el Instituto de Biotecnología de la UNAM, pidió formar una organización de especialistas que pudieran ser un referente nacional ante problemas virales.
Durante ese mismo año, comenzaron a reunirse y plantear ideas sobre cuál podría ser el mejor camino para consolidar la virología en México, por lo que llegaron a la conclusión de contactar al mayor número de expertos en la materia a través de una red.
Los expertos sometieron el proyecto al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) a través de la Dirección de Redes Temáticas de Investigación, el cual se aprobó ese mismo año.
La especialista en caracterización y diseño de los antivirales contra la enfermedad del dengue, Rosa María del Ángel, es la coordinadora de un grupo de 16 investigadores de diferentes universidades de México para formar dicha red.
Por su parte, la investigadora de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), Selene Zárate Guerra, destacó que la virología en el país es un área que tiene un gran potencial de desarrollo.












